PPM_DB3 · climatol 4.5 · 275 estaciones · 2000–2025
El desierto no es un régimen sino cuatro, y tratarlos juntos era el error. Separados, la homogeneización deja de inventar saltos y — lo que más importa aquí — deja de borrar la lluvia que sí cayó.
Una sola corrida, sin separar regímenes, marcaba 44 saltos. Segmentadas por régimen queda uno: Río Lluta en Alcérreca, enero de 2021. La diferencia no es indulgencia sino aritmética de la referencia: entre estaciones del mismo régimen la correlación mensual mediana es 0,78; entre regímenes distintos, 0,16. Comparar el altiplano con la costa fabrica los saltos que luego se «corrigen».
Que quede uno solo depende de una decisión que conviene declarar. El diseño de dos pasos dice que la escala anual detecta los saltos y la mensual los corrige. climatol desactiva la detección mensual cuando recibe metadatos, así que si esa entrega se activa solo cuando el paso anual encontró algo, unos regímenes buscan y otros no. Aquí se entrega siempre, vacía si hace falta: los cuatro reciben el mismo trato. Con el criterio anterior aparecían seis saltos mensuales más, que eran artefacto del procedimiento y no del dato.
El de Cancosa vale la pena por separado: climatol lo situó en marzo de 2019 sin que se le dijera nada, a dos meses de la fecha en que la limpieza ya había cortado esa serie por dejar de ser creíble. Al mirarlo de cerca resultó no ser una inhomogeneidad sino un cambio de variable medida: hasta 2018 concentra el 96 % de su lluvia en diciembre-marzo, como cualquier estación de altiplano; desde 2019 sus máximos son julio (446 mm), junio (432) y mayo (421). Y los valores no vienen del portal primario sino de CR2, el redistribuidor. Se conserva marcada, no borrada.
Las seis pruebas
Totales anuales. La barra gris ancha es el año ya homogeneizado y rellenado; el núcleo de color es lo que midió el pluviómetro. Si el núcleo llega arriba del gris, la homogeneización bajó ese año; si el gris asoma, lo subió. El año observado solo se dibuja cuando tiene 9 meses o más con dato, así que su ausencia marca los años que existen únicamente gracias al relleno.
Las bandas grises son los meses sin observación. En la fila ORIGINAL la línea desaparece ahí; en HOMOG. continúa, y esa continuación es estimación, no medida. A la derecha, el total anual medio de cada versión.
La validación que decide. Dos pluviómetros de instituciones distintas a menos de 1 km miden la misma lluvia, y ninguno le fue declarado a climatol como pareja del otro: si la homogeneización sirvió, deben parecerse más después. De 19 parejas, 10 mejoran. El caso mayor es Ollagüe contra su vecina a 40 metros, que pasa de r = −0,07 a 0,84: era el peor desacuerdo documentado de toda la base.
Pero el error entre parejas empeora, y hay que decirlo: el RMSE medio sube de 7,33 a 8,95 mm, y seis parejas que casi coincidían ahora divergen. Los tres peores casos son Calama contra Chorrillos MMA (1,00 → 0,32), Río Copiapó en Pastillo contra Altar de la Virgen (1,00 → 0,46) y Quillagua retén contra Quillagua (1,00 → 0,82).
La causa no es la homogeneización sino el relleno. En los seis casos que degradan, al menos una de las dos series es mayoritariamente estimación: Chorrillos MMA es 93 % relleno, Altar de la Virgen 87 %, Quillagua retén 88 %. Lo que se compara ya no son dos pluviómetros sino un pluviómetro contra una interpolación. El patrón inverso lo confirma: los que más mejoran son parejas donde el relleno acerca dos series que antes ni se solapaban.
Lo que este trabajo no resuelve. Un 43,6 % de la matriz es relleno, con un RMSE mediano de 4,9 mm/mes frente a series cuya mediana es 44,4 mm/año. Subió respecto de la versión anterior porque entraron 275 estaciones en vez de 235, muchas de ellas cortas, y es lo que degrada las parejas co-localizadas. Sirve para detectar saltos, que era el objetivo. Para calcular tendencias conviene usar solo las celdas observadas, o reportar ambas versiones.